Se habla con respeto. Sin excepciones.
Aquí hay gente comprando y vendiendo su trabajo. Puedes estar en desacuerdo, reclamar, decir que algo no funciona y exigir una solución. Lo que no puedes es faltar al respeto a la persona que tienes delante.
El insulto bloquea la cuenta
Un insulto dirigido a otra persona, una amenaza o una expresión de odio bloquea la cuenta de forma automática y en el acto. No hay aviso previo ni segunda oportunidad, y el bloqueo lo aplica el sistema sin esperar a que un humano lo revise.
Recibirás un correo con el motivo y con el mensaje que lo provocó. Si crees que fue un error, puedes responder a ese correo y se revisa.
Criticar un producto no es insultar a nadie. «Esto no funciona y quiero mi dinero» es una reclamación legítima y no se sanciona. «Eres un…» es otra cosa.
Lo que se revisa antes de sancionar
El lenguaje soez sin destinatario queda marcado para revisión humana. No bloquea solo, pero se acumula: la reincidencia sí acaba en bloqueo.
Nada de contacto fuera de la plataforma
Los correos, teléfonos y enlaces de mensajería se ocultan automáticamente en los mensajes, escriba quien los escriba.
No es capricho: una operación pactada fuera se queda sin recibo, sin licencia, sin garantía de entrega y sin nadie a quien reclamar si sale mal. Insistir en sacarla fuera es motivo de suspensión.
Las valoraciones
Solo puede valorar quien ha comprado. Una valoración puede ser dura y seguir siendo legítima; lo que se retira es la que insulta, la que miente sobre lo que se entregó o la que se escribe para hacer daño a un competidor.
Qué pasa con lo tuyo si te bloquean
Tus recibos y tus licencias siguen registrados. Si eras creador, el saldo pendiente queda retenido mientras se revisa el caso.